Si bien fue un partido de mitad de semana, mucha era la expectativa para un nuevo encuentro de Whitecaps como local. Y es que los de Vancouver prácticamente llenaron BC Place, con 22.849 personas presentes. Gran parte de ese entusiasmo se explicaba por el triunfo del domingo pasado en Seattle, donde los “Caps” se impusieron por 2-0 a Sounders, levantaron una nueva Cascadia Cup y recuperaron el primer lugar de la Conferencia Oeste con 37 unidades.
Pero había otro ingrediente. Houston Dynamo FC aterrizaba en Vancouver con solo dos puntos menos que los canadienses, por lo que una victoria visitante le permitía quedarse con el liderato exclusivo del Oeste. Además, el historial previo favorecía ampliamente a Whitecaps, con nueve victorias, una derrota y cuatro empates ante el conjunto de Texas.
El partido comenzó como era esperable. Durante los primeros 15’, Vancouver arrinconó a Houston en su propia área y manejó gran parte de la posesión. Pese a eso, la primera ocasión realmente clara fue para la visita. A los 18’, Héctor Herrera quedó con espacio frente a Yohei Takaoka y sacó un potente remate, pero un aguerrido Mathías Laborda, apelando a toda la garra uruguaya, apareció para bloquear el tiro y evitar la apertura del marcador.
Con el avance del primer tiempo, el partido comenzó a equilibrarse. Houston supo contener los ataques comandados por Andrés Cubas y neutralizar las constantes subidas de Oliver Larraz y Édier Ocampo. La mayoría de los toques del conjunto estadounidense parecían inofensivos y se producían lejos del arco rival, pero cada vez que lograba superar la primera línea de presión de Vancouver generaba peligro. Poco a poco, Laborda comenzaba a transformarse en una de las figuras del encuentro.
Y en una dinámica que por momentos hizo recordar la derrota ante Juárez FC por la Leagues Cup, llegó el golpe visitante. Luego de que nuevamente Laborda despejara una ocasión clara de Houston, el rebote quedó en los pies del argentino Franco Negri, quien sacó un potente derechazo y clavó el balón en un rincón imposible para Takaoka. Era el 1-0 y un premio enorme para un equipo que había necesitado muy poco para hacer daño.
Si el primer tiempo comenzó con Whitecaps volcado al ataque, la segunda mitad arrancó de la misma manera, aunque ahora con una obligación mayor: encontrar el empate. En esa búsqueda, Jesper Sørensen mandó a la cancha a Thomas Müller en reemplazo de Cheikh Sabaly, intentando darle mayor claridad y precisión al último tramo del campo.
La más clara para Vancouver llegó a los 64’, cuando Rayan Elloumi consiguió mandar el balón al fondo de la red. La celebración, sin embargo, duró poco, ya que el tanto fue anulado por una infracción previa. De ahí en adelante, el encuentro prácticamente se transformó en un monólogo, con los “Caps” instalados en campo contrario y Houston defendiendo cada vez más cerca de Jonathan Bond.
Pese al dominio territorial y a los cambios realizados por Sørensen, Vancouver nunca consiguió traducir esa superioridad en ocasiones realmente claras. Bruno Caicedo intentó darle mayor velocidad al ataque tras su ingreso, mientras Müller buscaba espacios entre las líneas defensivas, pero Houston se mantuvo ordenado y supo proteger la mínima ventaja hasta el pitazo final.
Con el 1-0, Houston dejó BC Place con los tres puntos y, de paso, le arrebató a Whitecaps el primer lugar de la Conferencia Oeste. Para los dirigidos por Sørensen no habrá demasiado tiempo para lamentarse: este sábado 22 de agosto volverán a jugar como locales, esta vez ante FC Dallas a las 18:30 horas, con la misión de reencontrarse rápidamente con el triunfo y mantenerse en la pelea por lo más alto del Oeste.






