A un año exacto del inicio de la Copa Mundial FIFA 2026, Toronto no se quiso quedar quieta y salió a la calle a celebrar. El jueves 12 de junio, Nathan Phillips Square se llenó de música, colores, pelotas, sonrisas… y un reloj gigante que desde ahora nos recordará cada día que el fútbol más grande del planeta está a la vuelta de la esquina.
Una fiesta con sabor mundialista
Desde temprano, el centro de la ciudad comenzó a transformarse. La icónica plaza frente al City Hall se convirtió en un punto de encuentro para fanáticos, familias, turistas y curiosos. Había un ambiente de alegría, como si todos ya estuviéramos viviendo ese primer partido en BMO Field que se jugará exactamente el 12 de junio de 2026.
Hubo shows en vivo, juegos para chicos, mini canchas de fútbol, camiones de comida, camisetas de todo el mundo, y una energía muy difícil de explicar si no estuviste ahí. No era un simple evento: era el primer gran paso rumbo a una fiesta inolvidable.
El momento más esperado: el reloj FIFA
A las 5:30 de la tarde llegó el gran momento. Justo en el corazón de la plaza, se descubrió el reloj oficial de cuenta regresiva de la FIFA, que va a estar allí marcando los días, horas y minutos que faltan para el inicio de la Copa. Un detalle que emocionó a más de uno, porque de pronto todo se sintió más real.
Toronto no solo va a ser sede del Mundial… va a ser parte de la historia.
Las voces del evento
La alcaldesa Olivia Chow estuvo presente y declaró oficialmente el 12 de junio como el “Soccer Day” en Toronto. Un gesto simbólico que muestra cuánto ha crecido el amor por este deporte en la ciudad.
También hablaron otras autoridades, como Peter Montopoli, Director del Torneo en Canadá, y representantes indígenas que recordaron la importancia de la inclusión, el respeto y la conexión entre culturas. Porque si hay algo que tiene el fútbol, es esa capacidad de unirnos a todos.
Un legado que va más allá del deporte
No todo fue celebración. También se habló de futuro. La alcaldesa anunció el programa “Soccer for All Legacy”, una iniciativa que busca construir mini canchas en barrios desfavorecidos y ofrecer acceso gratuito a entrenamientos de fútbol para niños y niñas de todas las comunidades. Hasta el momento, ya se han recaudado más de 2 millones de dólares para este objetivo.
Lo que se viene
Toronto será sede de seis partidos de la Copa del Mundo, incluyendo uno de octavos de final. Se espera que esto tenga un impacto económico enorme en la ciudad, con una inversión que podría alcanzar los $940 millones y la creación de más de 6.600 empleos.
Pero más allá de los números, lo que se respira es ilusión. Porque esta ciudad multicultural, donde convivimos tantas nacionalidades, está más que lista para recibir al mundo.
¿Ya lo sentiste?
La cuenta regresiva comenzó y el reloj ya no se detiene. Si estuviste en Nathan Phillips Square, probablemente te fuiste con el corazón un poco más acelerado. Si no estuviste, no te preocupes: esto recién empieza.
Toronto ya está jugando su partido. Y lo está haciendo muy bien.