Cuanto más lo pienso, más ilógico suena que una ciudad tan futbolera como Montreal no haya sido elegida como una sede del Mundial de la FIFA 2026.
Entiendo que hay que vender a Toronto como sea y subirla en el tren del mejor deporte de todos los tiempos, aunque sea imponiendole seis partidos en un estadio de capacidades limitadas. Seamos honestos: cualquier club de segunda categoría en Latinoamérica tiene mejor estadio que el BMO Field.
Pero en fin, volviendo a lo que nos compete, el Impact de Montreal encara la temporada 2026 con movimientos que sacuden el tablero. La salida del arquero Jonathan Sirois y la llegada de refuerzos de peso parecen marcar una clara intención de dar el salto de calidad definitivo.
Los refuerzos estratégicos
Es admirable que la actual dirección tecnica del equipo haya salido con agresividad y acertividad al mercado de pases. Los refuerzos claramente muestran la intención de apuntalar todas las líneas de un plantel que lo tiene todo para llegar a los Playoffs de la MLS:
- Toto Avilés: El pibe argentino, llega desde el Inter Miami para aportar jerarquía y alternativas de juego en la defensa.
- “Wiki” Carmona: El venezolano viene de los NY Red Bulls para aportar una pieza clave para la dinámica del mediocampo.
- Noah Streit: La joven promesa suiza del FC Basel llega para traer frescura en el ataque.
La madurez del modelo
Por más que siempre voy a estar del lado de los técnicos latinos, la gestión de Hernán Losada en la temporada 2022-2023 dejó huellas profundas y un sentimiento de amargor difícil de quitar en los hinchas. Quedarnos fuera de esos playoffs por apenas dos puntos todavía duele.
La gestión posterior de Laurent Courtois no ayudó a sanar la herida. Es imposible borrarse de la cabeza ese 18 de mayo de 2024, cuando el Toronto FC nos metió cinco goles. O peor aún, ver al New England Revolution, estando último en la tabla, repetirnos la dosis de cinco goles, en casa. Ante esos antecedentes, es difícil no alegrarse un poco por la salida de Sirois hoy y el cambio de aire bajo los tres palos.
Para esta temporada 2026, de la mano del italiano Marco Donadel, la sensación es mucho más optimista. Se percibe una verdadera intención de adquirir jugadores de calidad comprobada que brinden alternativas tácticas reales. Con el aventón de renovacion que vive el futbol canadiense, el Impact se sube a la ola para reencontrar su esencia competitiva.
Un panorama optimista
La administración del club parece estar encaminándose finalmente hacia la seriedad que exige el fútbol profesional. Más allá de el criticado intento para lavar la cara del equipo en redes sociales, hoy se ve la intención tangible de tomar decisiones difíciles pero necesarias. Apostar por un proyecto a largo plazo que tiene el respaldo de toda la ciudad es el único camino.
El Estadio Saputo, orgullosamente plantado al lado del imponente Estadio Olímpico, tiene con qué recibir a una de las mejores hinchadas del futbol en Norteamérica. Esta temporada, los hinchas sabemos que el Impact tiene las herramientas para ser la gran sorpresa de la Conferencia Este y ahi vamos a estar para defender a los colores.





