CF Montréal cerró su participación en la fase de grupos de la Leagues Cup con una derrota dolorosa en casa ante Puebla. A pesar de comenzar con iniciativa y ponerse en ventaja, el equipo canadiense no pudo sostener el resultado y terminó cayendo 2-1, condicionado por la expulsión temprana de Joel Waterman.
El inicio fue prometedor para los dirigidos por Donadel, con un equipo dinámico y decidido a imponer su estilo. En los primeros minutos, Montréal generó varias aproximaciones al arco rival que no lograron concretarse. Sin embargo, a los 18 minutos, el panorama cambiaría drásticamente: Waterman empujó al delantero rival dentro del área y se fue expulsado. Penal para Puebla. Cuando todo parecía complicarse, Thomas Giller se vistió de héroe y atajó el penal, manteniendo vivo al equipo con un hombre menos.
El envión anímico tras la atajada impulsó a Montréal, que no se desordenó pese a la inferioridad numérica. A los 49’, tras una gran recuperación de Caden Clark, el balón llegó a los pies del de siempre: Prince-Osei Owusu, quien definió con autoridad para el 1-0. Segundo partido en esta Leagues Cup en la que el goleador alemán abre el marcador.
Pero una vez más, el equipo no pudo sostener la ventaja. Puebla comenzó a inclinar el campo a su favor y encontrar espacios por el sector derecho. A los 60 minutos, Emiliano Gómez aprovechó un centro rasante para empujarla y empatar el partido. Montreal sintió el golpe.
La presión del equipo mexicano siguió aumentando, y al 73’, una jugada similar al primer gol terminó con Ricardo Marín anticipando a toda la defensa local y marcando el 1-2 definitivo.
El Bleu-Blanc-Noir intentó hasta el final. En los minutos finales, Brandan Craig estrelló un tiro libre en el palo que pudo haber forzado los penales. No alcanzó. La derrota deja un sabor amargo, no solo por el resultado, sino por la manera en que se volvió a escapar un partido que había comenzado favorable.
Con esta caída, Montreal se despide de la Leagues Cup con un solo triunfo en tres partidos y deberá reenfocarse rápidamente para el compromiso del fin de semana ante Atlante. Hay materia prima, pero también mucho por corregir.
Seguimos… Allez Montréal!