La selección canadiense ya vive sus días más importantes antes de la Copa del Mundo 2026. Mientras el equipo trabaja en Charlotte con un grupo ampliado de 32 jugadores, Canada Soccer confirmó una noticia clave para el futuro del programa: Jesse Marsch renovó como entrenador hasta 2030.
La extensión llega justo antes del Mundial y busca darle estabilidad a un proyecto que cambió completamente la imagen competitiva de Canadá desde la llegada del técnico estadounidense en 2024.
“Queríamos resolver esto antes del Mundial para que todos pudieran enfocarse completamente en el torneo”, explicó Marsch desde el campamento en Carolina del Norte.
Desde su llegada, Canadá alcanzó las semifinales de la Copa América 2024, logró el mejor ranking FIFA de su historia y construyó una identidad mucho más agresiva e intensa dentro de la cancha.
Ahora, el foco está puesto en definir los 26 jugadores que representarán al país en su primer Mundial como anfitrión. Canadá enfrentará a Uzbekistán e Irlanda en amistosos antes de debutar el 12 de junio ante Bosnia y Herzegovina en Toronto.
La situación de Alphonso Davies
La gran incógnita sigue siendo Alphonso Davies. El capitán canadiense fue incluido en el campamento pese a llegar con problemas físicos tras una temporada complicada con Bayern Munich.
Aunque todavía no hay una fecha confirmada para su regreso, el cuerpo técnico espera recuperarlo durante la fase de grupos. Su presencia sigue siendo fundamental para las aspiraciones del equipo, aunque Canadá ha demostrado recientemente que también puede competir sin su máxima figura.
La pelea en el arco
Otra de las decisiones importantes para Marsch será definir al arquero titular.
Dayne St. Clair y Maxime Crépeau aparecen como los principales candidatos para quedarse con el puesto, mientras que Owen Goodman ocuparía el rol de tercer arquero pensando también en el futuro del programa.
Canadá nunca ganó un partido en la historia de la Copa Mundial masculina, pero el ambiente alrededor de esta generación es distinto. Con Marsch renovado, una base consolidada y el Mundial en casa, el país siente que este puede ser el momento para cambiar su historia.





