A pesar de la triste noticia de que Shaina Ashouri dejaría el club a mitad de temporada, y siendo titular habitual, quedaba la incógnita de cómo se reestructuraría el equipo. Aunque Shaina fue una gran adición, el partido contra las Halifax Tides demostró que el banquillo del AFC Toronto está a la altura de su once inicial.
El técnico Marko Milanovic ha estado probando diferentes jugadoras en las últimas semanas, y los resultados comienzan a notarse.
Entrando en detalles del partido, las locales comenzaron con el pie izquierdo tras un desafortunado autogol. Una gran carrera por banda de Kennedy terminó en un mal despeje que se coló en la portería propia.
Sin embargo, el empate no tardó en llegar gracias a una genialidad de Kaylee Hunter. Tras una conducción excelente, la joven de 17 años disparó desde fuera del área para marcar un golazo. Las locales continuaron presionando, pero se toparon con una gran actuación de Erin McLeod, quien tuvo un primer tiempo destacado. Lamentablemente, fue sustituida en el descanso tras recibir un golpe que le provocaba mucho dolor.
En la segunda mitad, vimos a un AFC Toronto más agresivo, con mejores combinaciones de pases y movimientos. De esa dinámica nació el segundo gol, nuevamente obra de Kaylee Hunter, quien está firmando una temporada espectacular a su corta edad.
El dominio de Toronto continuó, y permitió a Esther Okoronkwo marcar el tercer tanto y sentenciar el partido, tras una gran asistencia —otra vez— de Hunter.
AFC Toronto ha demostrado un altísimo nivel competitivo y se va al parón internacional con tranquilidad y confianza. Un detalle especial del encuentro fue la presencia de algunas de las jugadoras de la selección femenina de Canadá, que se encuentran en Toronto preparándose para su amistoso contra Costa Rica el dia viernes. Las jugadoras hicieron una grata visita al partido para mostrar su apoyo a la Northern Super League.