Después de un arranque difícil, con dos derrotas seguidas una en casa y otra de visita en Ottawa, el AFC Toronto encontró la manera de levantarse y empezar a sumar. La primera victoria llegó frente a las Calgary Wilds, luego vino un empate con sabor a triunfo ante Vancouver Rise, y más tarde un ajustado pero valioso triunfo en Halifax. Al principio se notaba que al equipo le costaba encontrar ritmo y conocerse dentro de la cancha, pero hoy se ve una clara mejora y un grupo que empieza a funcionar.
El pasado jueves 22, en el partido contra las Montreal Roses, por fin vimos lo que el DT Marco había prometido desde el arranque: un equipo rápido, intenso y con mucha presión. Era un duelo muy esperado, especialmente porque las Roses venían con una campaña casi perfecta, con solo una derrota reciente ante Calgary. Aunque plantearon un buen partido, se notó la ausencia de Boychuck, su figura en ataque, y eso les pesó.
Toronto aprovechó el momento. Reagan y Pickett se adueñaron del mediocampo: firmes en la marca, claras con la pelota y liderando el juego del equipo. A pesar de que Kaylee Hunter no estuvo disponible por lesión, Nikky Small y Esther Okoronkwo se lucieron en ataque. La velocidad de ambas fue clave, y su calidad, indiscutible.
Okoronkwo, que parece no cansarse de hacer golazos, se mandó uno más: un tiro potente desde fuera del área que dejó sin reacción a la arquera rival. Y el segundo gol fue un premio merecido para Emma Regan, que venía intentando desde hace varios partidos. Esta vez, después de una asistencia precisa de Small, se animó desde media distancia y la clavó al ángulo. Golazo.
Montreal no se rindió. Intentó presionar arriba, peleó cada pelota y buscó el empate, pero la defensa del AFC estuvo muy sólida. Supieron contener a jugadoras peligrosas como Whitaker y Abdu, que no lograron mostrar su mejor versión.
Gran partido del AFC Toronto, que sigue demostrando que va en ascenso. Después del parón por selecciones, recibirán en casa a Ottawa Rapids, en un duelo que seguro va a tener sabor a revancha. Y por lo visto hasta ahora, este equipo tiene cada vez más confianza y argumentos para pelearle a cualquiera.





