Canadá concluyó su participación en el FIFA series con una derrota ante las anfitrionas, Brasil. Previamente, las canadienses habían logrado una victoria contundente de 3-1 sobre Corea del Sur, a pesar de jugar con 10 jugadoras tras la expulsión de Jade Rose por roja directa en el primer tiempo. Los goles a balón parado y la fortaleza aérea de Vanessa Gilles fueron claves para el triunfo.
El encuentro contra Brasil representó un desafío mayor para Canadá, dado el imponente físico y la velocidad de juego de las brasileñas. Emma Regan y Jessie Fleming, relegadas a labores defensivas, se vieron obligadas a cubrir el constante ataque brasileño, que registró más de 23 tiros al arco. La defensa canadiense logró contener el embate hasta el minuto 47, cuando Aline Gomes aprovechó un rebote dejado por Kaileen Sheridan tras una atajada para marcar el único gol del partido.
La superioridad física de Brasil neutralizó el peligro generado por Olivia Smith y Evelyn Viend, quienes no lograron crear oportunidades claras de gol. A pesar de contar con cambios ilimitados y de haber generado varias jugadas de balón parado, su fuerte, Canadá no pudo empatar el encuentro.
El torneo dejó sensaciones encontradas. Si bien se evidenció una evolución positiva en el equipo en comparación con el año pasado, con el regreso de Smith a la delantera y la creatividad del mediocampo liderado por Julia Grosso y Simi Awujo, persisten interrogantes sobre la falta de efectividad en la definición.
Sin embargo, estos aspectos son susceptibles de ser mejorados en la delantera y en la química del equipo de cara a las clasificatorias para el Mundial 2027.





