La ronda de treintaidosavos de final llegó al BC Place de Vancouver con un duelo lleno de historia, experiencia y mucho en juego. Suiza y Argelia buscaban mantener vivo el sueño mundialista, pero fueron los europeos quienes demostraron mayor contundencia para imponerse 2-0 y conseguir su boleto a los octavos de final de la Copa del Mundo 2026.
El equipo de Murat Yakin llegaba en un gran momento tras quedarse con el primer lugar del Grupo B, donde dejó atrás a Canadá, y mantuvo su invicto en la Copa del Mundo con un registro de tres victorias y un empate. Del otro lado, Argelia buscaba seguir sorprendiendo, pero terminó despidiéndose del torneo con una victoria, un empate y dos derrotas.
El encuentro también tenía una batalla especial de liderazgos. Granit Xhaka comandaba a una Suiza con experiencia y control en el mediocampo, mientras que Riyad Mahrez cargaba con la ilusión de una generación argelina que quería extender su camino mundialista. Además, los banquillos tenían una historia particular: Vladimir Petković, exentrenador de Suiza, se enfrentaba al equipo que alguna vez dirigió, ahora desde el lado argelino.
La pelota comenzó a rodar en Vancouver y Suiza rápidamente tomó la iniciativa. Aunque Argelia tuvo una oportunidad clara al contragolpe durante los primeros minutos, la falta de precisión volvió a ser un problema para el conjunto africano.
Los suizos no dejaron pasar su oportunidad. Al minuto 10, una gran jugada de Johan Manzambi terminó abriendo el camino tras asistir a Breel Embolo, quien apareció en el área para empujar la pelota y poner el 1-0. El gol le permitió a Suiza jugar con mayor tranquilidad y controlar los tiempos del encuentro.
Con Xhaka manejando los hilos en la mitad de la cancha y Manzambi generando peligro entre líneas, el conjunto europeo pudo ampliar la diferencia antes del descanso, pero se marchó al vestuario con la ventaja mínima.
El segundo golpe llegó apenas comenzada la segunda mitad. Un mal despeje de la defensa argelina dejó la pelota servida para Dan Ndoye, quien no perdonó dentro del área y con una definición precisa al palo derecho de Luca Zidane puso el 2-0 que encaminaba la clasificación.
Argelia intentó reaccionar con modificaciones y buscó encontrar el descuento, pero nunca logró romper el orden defensivo de una Suiza que manejó el partido con inteligencia. Los europeos defendieron la ventaja y siguieron generando peligro aprovechando los espacios.
El pitazo final confirmó una nueva noche histórica para Suiza en Vancouver. Con efectividad, experiencia y solidez colectiva, los dirigidos por Murat Yakin avanzan a los octavos de final, donde esperan por Colombia o Ghana nuevamente en el BC Place.





