Cuando el tiempo extra parecía inevitable, Stephen Eustáquio apareció para escribir una nueva página dorada en la historia del fútbol canadiense. El capitán de la hoja de maple marcó en el minuto 92 para darle a Canadá una dramática victoria por 1-0 sobre Sudáfrica y clasificar por primera vez a los octavos de final de una Copa Mundial.
Ante 69,237 espectadores en el SoFi Stadium, miles de ellos vestidos de rojo, el conjunto dirigido por Jesse Marsch dominó gran parte del encuentro, pero se encontró con una sólida defensa sudafricana y una inspirada actuación del arquero Ronwen Williams.
Canadá generó las ocasiones más claras del partido. Tani Oluwaseyi, Derek Cornelius, Moïse Bombito y Tajon Buchanan estuvieron cerca de abrir el marcador, aunque entre Williams y la defensa africana lograron mantener el empate durante gran parte del compromiso.
La tensión aumentó en la segunda mitad, especialmente tras el ingreso de Alphonso Davies al minuto 75, quien disputó sus primeros minutos del torneo luego de recuperarse de una lesión muscular.
Cuando todo apuntaba al tiempo extra, un despeje de la defensa sudafricana cayó en la frontal del área y Eustáquio no perdonó. El capitán sacó un potente remate imposible para Williams y desató la locura entre jugadores, cuerpo técnico y aficionados canadienses.
“Estoy muy orgulloso del equipo. Fue una victoria merecida”, aseguró Jesse Marsch tras el encuentro.
La histórica clasificación confirma el crecimiento que ha experimentado el fútbol canadiense en los últimos años. Tras sumar su primer punto, conseguir su primera victoria y superar por primera vez una ronda eliminatoria en una Copa del Mundo, El gigante blanco del norte ahora espera a su rival en los octavos de final con la ilusión intacta y un país entero soñando con seguir haciendo historia en el Mundial 2026.





