En un partido con tres tarjetas rojas, una remontada y mucha suerte, Toronto FC le ganó 3-2 a Colorado Rapids en la sexta jornada de la Major League Soccer el sábado por la tarde en el BMO Field.
Después de su victoria 2-1 contra Columbus Crew, Toronto tuvo dos semanas para preparar el encuentro—debido al parón internacional de la FIFA—contra Colorado, que se encontraba séptimo en la Western Conference y registraba un récord de tres victorias y dos derrotas antes del partido
Toronto, por su parte, séptimo en la Eastern Conference, registraba dos victorias, una derrota y dos empates, llegó a este encuentro en una racha de tres partidos sin perder. Ahora con dos victorias seguidas, un hito que no lograba desde mayo del 2024, remontó un encuentro que demostró el tipo de personalidad que tiene el equipo según el jugador del partido, Josh Sargent.
“Creo que somos un equipo que se niega a rendirse. Creo que eso quedó muy claro hoy, fue un partido muy extraño, con circunstancias raras,” dijo Sargent en inglés en rueda de prensa. “Todos agacharon la cabeza y siguieron trabajando duro. Sabíamos lo que teníamos que hacer y simplemente nos negamos a rendirnos.”
Toronto disputó el encuentro con el mismo 11 inicial con el que le ganó a Columbus con Sargent en la delantera, Daniel Salloi en la banda izquierda y Deandre Kerr por la derecha. Colorado, por su parte, solo tuvo un cambio—Josh Atencio por Darren Yapi—de su último encuentro en la victoria 4-1 sobre Sporting Kansas City.
Después de su primer tiro a puerta en el primer minuto, la intención de Toronto en el primer tiempo era clara: dominar el juego con fútbol directo, posesión de balón y presión constante.
Toronto persistió y logró conseguir seis tiros y dos a puerta en la primera mitad. Aun así, sus decisiones en el último tercio de la cancha no estaban logrando dar los frutos que necesitaban.
Sin embargo, Jackson Travis logró facilitarle la labor a Toronto después de ver la tarjeta roja en el minuto 35. Tras cometerle una falta muy fuerte a Raheem Edwards, que fue considerada amarilla inicialmente por el árbitro, una revisión al VAR confirmó la tarjeta roja directa.
Sin embargo, la ventaja de tener 11 jugadores le duraría poco a Toronto y es que en el minuto 48, Edwards le devolvería el favor a Colorado tras cometer una falta en el borde del área. Después de ser revisada por el VAR y confirmar que Edwards era el último hombre y negó una opción clara de gol, el árbitro le mostró la roja y convirtió este partido en un 10 contra 10.
Colorado iba a hacer lo que Toronto no pudo hasta ese momento en el partido: aprovechar sus ocasiones. En el tiro libre de la tarjeta roja de Edwards, Paxten Aaronson metió un tiro potente y por debajo de la barrera para meter el primero del partido.
Rapids aprovechó haber tenido todo el medio tiempo para pensar cómo jugar con 10 jugadores y tres minutos después del primer gol, cayó el segundo.
Después de que Navarro recorrió medio campo con el balón, soltó un centro que despejó Walker Zimmerman, pero que le cayó a los pies de Rosenberry. El recién ingresado, que llegó con carrera al balón, remató con su pierna derecha lo más duro posible y el balón se coló entre jugadores, marcando así el 2-0.
“Por un momento ahí, al comienzo de la segunda mitad, las cosas se salieron un poco de control,” dijo Sargent. “No creo que nadie haya perdido la cabeza en particular. Creo que todos simplemente tenían que seguir trabajando duro y encontrar la manera de resolverlo.”
A partir del segundo gol, Toronto despertó y empezó a presionar el último tercio de la cancha. Gracias a su perseverancia y un poco de suerte, Toronto marcó su primer gol en el minuto 65.
Sargent habilitó a Richie Laryea, que desde la banda intentó colocar un centro, pero el balón y el viento tuvieron otros planes y se fue curvando hacia la red. Ya con mucha velocidad y el factor sorpresa del centro, hizo que Steffen no pudiese llegar y el balón encontrase el gol por la escuadra.
“No sé si fue un centro o un disparo, pero de cualquier manera fue un gol muy importante para nosotros”, dijo Sargent sobre el gol de Laryea.
Toronto tenía el partido a su favor y con cada acción que tenía, había más peligro. Pero a partir del minuto 74, Colorado cometió dos errores que le devolvieron el partido a Toronto.
Empezando con la segunda amarilla de Miguel Navarro por una falta cerca del área sobre Laryea que dejaría el partido en un 10 contra nueve. Pero el gol de Toronto vino de la manera más improbable posible y fue por un error de confianza de Steffen.
Después de que Sargent presionara a Rosenberry cerca del medio campo de Colorado, el lateral intentó despejar el balón que rebotó con Sargent, el esférico tomó vuelo y velocidad, se acercó al arquero. Steffen, quien intentó controlarla con el muslo, se confió y el balón rebotó de manera incómoda en su cuerpo y se acercó a la red. Marcando así el segundo de TFC.
“Está bien, ¿qué acaba de pasar? Lo tomamos y creo que definitivamente recibimos un impulso de energía a partir de eso, como diciendo: ‘Está bien, vamos a ganar esto’”, dijo Sargent.
Pero el partido aún tenía 10 minutos, y Toronto estaba decidido a aprovechar el regalo de Steffen—al cual el BMO Field y sus 14,442 fans le aplaudieron y silbaron en manera de agradecimiento cada vez que tomaba el balón.
Alonso Coello colocó un tiro de esquina en el minuto 85 en busca de alguien que pudiese completar la remontada. Fue Sargent quien voló por los aires para meter un cabezazo hacia el palo derecho de Steffen y marcar el tercero de Toronto, el de la remontada, y ganar el partido.
“Un gran alivio. Ha pasado un tiempo desde la última vez que marqué. Después de fallar esa primera en el primer tiempo, estaba bastante frustrado,” dijo Sargent, refiriéndose a una ocasión clara que falló en los primeros minutos del partido. “Así que me habría quedado molesto si no hubiera marcado un gol en todo el partido. Pero sí, estoy muy feliz.”
El técnico de Toronto Robin Fraser resaltó que este resultado atribuye a todo lo que está trabajando el equipo para llegar a donde quiere llegar. Recalcando que es la primera vez en mucho tiempo que el equipo logra remontar un partido con una diferencia tan amplia.
“Fue un caos. Y fueron estos mismos jugadores, estos jugadores maduros, tomando buenas decisiones. Y como dije, estoy muy orgulloso de ellos, porque encontraron la manera; fue un entorno muy difícil, muy, muy difícil,” dijo Fraser en inglés en rueda de prensa. “Este grupo de jugadores realmente se unió y encontró la forma, obviamente, de remontar tras estar dos goles abajo, no solo hasta empatar, sino también de conseguir el gol de la victoria.”
Toronto buscará seguir su buen inicio de temporada contra FC Cincinnati el 11 de abril en el BMO Field. La pelotita rodara a la 1 p.m. ET.





