El Wanderers Grounds fue escenario de otra tarde emotiva en la última jornada de la temporada inaugural de la Northern Super League. Las Halifax Tides cerraron su campaña frente a las Ottawa Rapids, en un encuentro que marcó el final del primer capítulo profesional del fútbol femenino en la costa este canadiense pero con una derrota en su último partido.
Una vez más, Halifax mostró su fidelidad a los colores locales. En las gradas, se respiraba ese sentido de pertenencia que ha caracterizado a la ciudad. Más allá del resultado, fue una noche de homenaje y de esperanza para un proyecto que recién empieza a echar raíces.
En lo futbolístico, las Tides dejaron una mejor imagen que en otros pasajes del torneo. Stephen Hart logró consolidar un orden táctico que dio competitividad al equipo, aunque los resultados no siempre acompañaron.
El pitazo inicial trajo consigo un arranque prometedor. La capitana Jonsdottir avisó temprano con un disparo cruzado que rozó el palo izquierdo del arco rival. Ottawa respondió rápido: a los 9 minutos, una llegada clara obligó a Anika Toth a intervenir con seguridad para evitar el primero de la noche.
Halifax presionaba con ímpetu, buscando recuperar la pelota en campo rival, pero las Rapids fueron más efectivas en la posesión. A los 30’, el duelo seguía parejo, sin un dominador claro, aunque las más peligrosas eran las visitantes.
El equilibrio se rompió tras un rebote en el área local: Johanne Frubund aprovechó el descuido y la clavó en el ángulo, marcando el 0-1. Halifax intentó reaccionar con Syd Kennedy y Tiffany Cameron buscando profundidad por las bandas, pero el bloque defensivo de Ottawa se mantuvo firme. En tiempo añadido de la primera mitad, Ellen Gibson amplió la ventaja para el 0-2 parcial con el que se fueron al descanso.
La segunda mitad arrancó sin cambios en los banquillos. Ottawa mantuvo el control del juego, pero Halifax comenzó a adelantar líneas con más corazón que claridad. A los 61’, Hart movió las piezas: ingresaron Sarah Taylor, Sarah Miller y Tiffany Cameron buscando darle aire al ataque.
El esfuerzo tuvo su recompensa. A los 72’, la incansable Megumi Nakamura marcó el descuento y desató la ovación del público local. El gol del honor japonés sirvió para encender la ilusión en los minutos finales.
Lugo hizo su ingreso Sofía Cedeño en los últimos pasajes del encuentro, mientras las Tides seguían empujando con el aliento del público, pero el empate nunca llegó. El pitazo final selló el 1-2 definitivo. Un marcador que, más allá de la derrota, deja la sensación de que Halifax tiene cimientos sólidos para construir su futuro.
El Wanderers Grounds despidió a su equipo entre aplausos, sabiendo que esta historia recién comienza.
Alineaciones:
Halifax Tides: Anika Toth; Leslie, Lemire, Jonsdottir, Allen, Norkus, Weichers, Nakamura, Kennedy, Cameron, Vallerand.
Ottawa Rapids: Dagenais; Adamek, Fridlund, Gibson, Desiree Scott, Lee, Olivia Scott, Hyojoo, Bale Pridham, Harris, Downing.





